lunes, 12 de junio de 2017

Periódicos serios alimentando tópicos falsos

Titulares poco acertados sobre Nadal y Francia en El Español, un periódico cada vez más tendente al clickbait: "Las 5 cosas que más fastidian a algunos franceses del 10º Roland Garros de Nadal" (la palabra algunos la añadieron después). Vayamos a los datos y no a los tópicos. 

- Si de las 15200 personas que caben en las gradas de la final fuesen todos franceses y todos pitasen a Nadal... esto sería un 0,02% del total de 66,8 millones de franceses. Sacar conclusiones de todo un país a partir de esta base es inexacto... y muy absurdo. 

- Adjunto la imagen para ver que, efectivamente, el porcentaje sería incluso menor teniendo en cuenta la buena acogida del tenista. 


- El mismo periódico pero no el periodista desmentía hace un año el tópico esto en un artículo titulado "¿Por qué Francia no odia a Nadal?" (Adjunto al final). 


En fin, a mí el tenis me aburre y creo que se sigue en gran parte por moda, lo que no quita que el periodismo mal hecho y simple me moleste. En contra de lo que la mayoría de las personas piensan, sobre todo basándose en algo apasionado como el deporte donde la razón a veces no pinta nada, Francia y Europa tienen en general una buena imagen de España y cariño y respeto hacia sus deportistas. Aunque siempre hay energúmenos, claro. Desde luego enhorabuena a Nadal. Es un deportista único y humilde y se merece todos mis respetos.


http://www.elespanol.com/deportes/tenis/20160523/126987584_0.html

miércoles, 3 de mayo de 2017

Estudio social absurdo: ¿Cómo reaccionan mis amigos si mando una perturbadora imagen de Ladybeard sin venir a cuento por whatsapp?

A lo largo de esta semana me he llevado a cabo un experimento social absurdo. En la época de los memes la cantidad de basura que recibimos en nuestros móviles a diario es incalculable, y lo peor de todo nos hemos acostumbrado. Así que he decido colaborar con esta demencia colectiva y estudiar cómo reaccionan algunos amigos míos al mandar esta imagen:


¿Perturbador verdad? Pues lo mejor es que este hombre es cantante de un grupo japones de metal en el que él sale disfrazado de colegiala. Si queréis torturar vuestros oídos un poco y flipar con la fauna que habita este mundo echad un vistazo a esto:


¿Maravilloso verdad? Pues ahora vamos al asunto del whatsapp que os mencionaba antes porque yo, al menos, me he reído bastante con las reacciones. Y así, de paso, obviamos que si buscamos grandes clásicos de la música en youtube, por ejemplo la genial canción Black Dog de los Led Zeppellin, tenga menos reproducciones que lo anterior. (Y también el hecho de que, por cosas del destino yo he visto a este señor en directo).

Clasifiquemos las reacciones en grupos. Aunque ya advierto que vais a tener que ver esta imagen muchas más veces. Es lo que hay. 

Grupo 1: Los irónicos. 

Carlota: "Ehh... buscando ideas para tu book profesional?"

Alessia: "Estás preciosa"

Laurita: "Pero qué? Igggg jajaja. Seduciendo al personal?"

Susana: "Todolobonito". 
Belén: "Hermoso". 
Carlos: "Qué guapa, miky!"

Patricia: "Oh my gos. jajajajajajaj Es erótico sensual a más no poder".


Conclusión del grupo 1. ¿Es el género femenino más irónico? ¿Es Carlos mujer?

Grupo 2. Los que ya conocen a este "genio"

Dennis: "El tipo de Ladybaby ^^"

Lo mejor de todo es que la conversación se quedó ahí.


Esta conversación es maravillosa:
- Petechu: "Qué quieres que hagamos con él?"
- Katia: "Es Ladybeard jajaja. Pero tampoco sé qué quiere que hagamos"
- Daniela: "Puaaaj. Jajaja ¿Quién es?"
- Petechu: Un genio que se presenta a eventos frikis. ¿Everybody en el mundillo lo conoce, no?
- Daniela manda un audio diciendo que en un mes nos vamos al Donwload festival. Luego se corrige y se da cuenta de que quedan dos meses.


Cconclusión: sí, recibimos tanta mierda a diario que esto es tan sólo una imagen más en nuestras vidas.

Grupo 3. Los que flipan en colorines.

Fer: "Dime que te has equivocado de Fernando". Y añade: "No sabia que te iba ese rollo". 

Laura: "SHIT! WTF?"
Roberto: Gracias amado Briche. (Este, espabilado, supo ver que tenía que ver con mi lado absurdo de en redes)
Sergio: "WHAT?"

Alba: "What what the fuck fuck fuck fuck..."

Álvaro: "Qué cojones?"

Mi adorable madre: "Me da un síncope!!!" Luego añadió: "Miguel, ¿Por qué me mandas estas cosas?"

Conclusión: hay parte de la sociedad que no se ha acostumbrado a lo raro que puede ser el mundo. Son almas cándidas e inocentes. Ojalá no cambien nunca.

Conclusión 2: el inglés ha ganado mucho terreno al español.

Grupo 4. Los que responden con algo peor.

En un grupo me contestaron con este gif. 

Vegan Bukkake

Conclusión: me alegra saber que hay gente peor que yo. Entre otras cosas porque este mismo gif me llegó hace poco en otro grupo.

Grupo 5. Los que ignoran lo que han visto.


Carmen: "Buenos días". 

En otro grupo tampoco contestaron.

Conclusión: saben que viven en un mundo de locos pero deciden no alimentar a la bestia. Son los más sabios. 


viernes, 28 de abril de 2017

Ser serio en lo importante... y gracioso

A lo largo de mi vida universitaria he aprendido una lección: los puristas son lo peor de cada movimiento social. 

Pasa en todo: en el cine está lleno de estirados que creen que todo lo que no es cine social y es meramente entretenmiento no merece la pena, o los que sólo se fijan en el color o la edición o los juegos de planos y cámaras. En la música los que odian el mainstream y en el metal la policía del metal que te dice si llevas las pintas suficientes para que te guste el metal o si eres un vendido. En todos lados. Y en el mundo universitario también. 

Vengo a decir esto porque he percibido que hay cierta sorpresa cuando alguien culto y con inquietudes hace una chorrada para pasárselo bien o cuando alguien que se dedica al humor es un tipo culto. Como si hubiese una incompatibilidad. En la Universidad hay mucho dinosaurio que cree que un profesor no debe ser gracioso, sólo serio. Cuesta asumir el humor como herramienta de divulgación. O la tontuna más básica y absurda como método de entretenimiento. Como si el guionista de Aterriza como puedas no pudiese votar con criterio y un político no pudiese reírse con esa película. 

Personalmente veo más crítica y seriedad en los humoristas, y más interés por la política y actualidad. Encumbramos a Chaplin o Groucho por saber llevar esto bien, o aceptamos que todos los periódicos tengan su tira cómica, o que Gabilondo después de entrevistar a Neil de Grasse Tyson salga en El Fin de la Comedia con el loco de Ignatius Farray. ¡Son referentes! ¡Qué cracks! ¡Se mueven en todos los campos! Pero va un profesor de universidad, un periodistas menos conocidos o un concejal y suben un meme a su red social y ¡Oh, Dios mío! no se toma en serio la seriedad de su trabajo serio.

En esta dualidad creo que me muevo. Tengo intereses culturares, sociales y políticos, me gusta aprender, pero como digo siempre: tengo el virus de la chorrada muy desarrollado. Y me molesta cuando alguien me quiere convencer de que es incompatible. Como si eso hiciese que cuando hablo de algo serio perdiese credibilidad o que no pueda hacer humor. 

Por eso en este blog, que es más personal, a veces conviven mis dos lados. Las publicaciones serias van a mi web de periodista, pero aquí reflexiono más de mis cosas. Igual un día te hablo de 13 reasons Why y mi visión sobre el bullying, igual otro día comento chorradas, como mis bromas a Jazztel o mi próxima entrada del blog sobre una investigación social absurda a la que he usado a muchos de mis amigos como conejillos de indias. 

domingo, 23 de abril de 2017

13 conclusiones tras ver 13 Reasons Why

La serie de moda, de la que habla todo el mundo y la que ha logrado poner de nuevo el debate del acoso escolar encima de la mesa. ¿Qué es lo que tiene que pasar en el instituto para que una adolescente decida suicidarse?  En 13 Reasons Why te lo cuentan de una manera cruda y, parece, ha logrado sensibilizar más que miles de páginas en los periódicos.

Antes de nada: aquí hay spoilers, conclusiones sociales y vivencias personales. Y tenían que ser 13, claro.

1. No todo es bullying


Al final de la serie explica qué problemas bloquearon a la protagonista y los que, dentro de su gravedad, fueron cosas molestas que de haber estado aisladas no habrían tenido importancia. Ahora que los discursos de superación están de moda –sobre todo entre youtubers-, decir que has sufrido bullying parece que te da caché. Lo que sufre la chica en la serie es casi imposible de superar para la mayoría; que te pongan un mote, te roben el estuche o se rían de ti, sin ser agradable ni necesario, no debería traumatizarte.

El otro día en la tele una chica decía que sufrió bullying por que la llamaban “bocabuzón”. El insulto es gratuito e innecesario pero ¿le impidió llevar una vida normal? A mí, por ser delgado y blanco de piel me llamaban “Cásper”, o “Gabacho” por ser francés. Pues ok. Haber tenido un bloqueo existencial por eso debería indicar que el problema lo tengo yo, o que no estoy preparado para la vida. Porque sí, no es necesario que haya idiotas y abusones en la vida, pero los hay. Si sólo te ha pasado eso tienes suerte. Los que han sufrido bullying de verdad llorarían de alegría si supieran que sólo les iban a poner un mote o a robar un bolígrafo.

2. Mucho de lo que pasa en la serie lo hemos visto todos


En mi colegio la mayoría de los chicos hacían una "lista de las tías buenas" de clase. Todos los años. También de las feas. Y las chicas populares también lo hacían con respecto a los chicos. También vi algunos robando móviles para intentar leer mensajes personales de las chicas. Y también vi cómo esos mismos intentaban tomar fotos por debajo de las faldas. Por supuesto muchos presumían de haberse liado con unas y con otras, decían que se les habían tirado, que se la habían chupado en el párking o en el baño de la discoteca, que en una fiesta una se desnudó y pidió que la follaran... Todo tenía que ser desmentido por ellas a menudo, pero ya lo habían dicho y algo quedaba.

Me llamó la atención el caso de una chica que mí personalmente me parecía tranquila y agradable. En una ocasión, se fue de clase de latín tras verse superada por la profesora. No sé bien la situación pero sé que se juntó una profe ogro -de esas de vieja escuela que se permitía insultar a los alumnos-, y la chica gritándola. Claro, la cosa se desmadró y se comentó mucho. Luego los guays, los populares, los de siempre, los que se reían de los que respondían bien las preguntas en clase, le metían cutters en el estuche para sacarlos en clase y gritar que nos iba a matar a todos. Al año siguiente se cambió de colegio.

Con respecto a mi no sé si había mentiras o no. Alguno me preguntaba que si era gay por eso de no ir liándome con tías, otros que si por ser escuchar heavy me iba a cazar vampiros por la noche. Y también que, como se me daban bien los ordenadores y era el que pasaba los discos pirata, si podía hackearles y conocer sus secretos. Si el rumor consistía en que yo era tipo gay que rastreaba vampiros hackeando ordenadores y que luego los cazaba escuchando heavy metal, francamente, eso me hace mucho más interesante de lo que nunca seré. 

3. Guays y populares, por favor, ved la serie


Debe ser difícil ver una serie o una película e identificarte con el gilipollas. Pero igual es hasta necesario. Yo fui a un colegios privados de curas y de monjas y, aunque no es un instituto americano, tenía el parecido común que hay en todos los colegios: los populares y los demás (que ellos, habitualmente, definían como los marginados).

Los populares empezaban a fumar antes, a beber antes, a tener sexo antes... todo antes. O eso decían. Lo que estaba claro es que empezaban a creerse adultos antes. Se repetía siempre un patrón: todos eran de familia bien, en su mayoría católicos, los que llevaban ropa absurdamente cara, los que iban a la moda, los que no sacaban notas destacables, los que presumían de que iban a votar al PP y algunos hasta se definían como franquistas... los pijos. Éstos eran SIEMPRE los que hacían todo lo descrito en el punto 2. Gente V.I.P, vamos. 

Como decía el sabio Lemmy Killmister: “si quieres malcriar a tu hijo lo mejor que puedes hacer es darle todo el dinero que te pida”. Y esto se ve en la serie. Robaban en negocios pequeños incluso cuando podían pagarlo, compraban más marihuana que nadie, se reían de mí por ser abstemio y no fumar... Incluso, llegué a verles mear en una cerveza durante un botellón y dársela de beber a un vagabundo que les había pedido un poco. Años más tarde me enteré que una de sus aficiones en las discotecas era robar bolsos a las extranjeras que pasaban por ahí. Y sí, también se daban de leches entre ellos a la mínima. Sobre todo no sé cuál fulano que, al parecer, estaba en aquel entonces la cantera del Real Madrid.

4. No sólo es el instituto. También es la Universidad.


La mayor parte de lo descrito en el punto 3 y 2 también lo vi en la universidad. Y sé que mis amigos de otras facultades y universidades pasaron por cosas parecidas. Diría que desde los 18 a los 21 años más o menos. 

Ilustro mi teoría con un ejemplo: En 1º de la ESO se rieron de mí por decir que mi libro favorito era una cosa desconocida llamada El Señor de los Anillos. Cuando les contabas que iba de elfos, enanos y hobbits lo único que generabas era risa. Más tarde, al año, salió la peli y se normalizó que a uno le gustase una de las 10 novelas más leídas de la historia. Años más tarde, en la universidad, algunos se reían de mí por estar leyendo un libro de fantasía para frikis que no conocía nadie: Juegos de Tronos… Lo de siempre: "Pero si eso no lo conoce nadie, es literatura para frikis, ¿en serio hay más gente que escucha ese grupo de tu camiseta llamado Metallica? El Canto del Loco y Pignoise son más conocidos". Ahí, supongo, creo que en realidad estaban diciendo "yo no conozco ese libro, ese disco o esa película... aunque ignore que sea de las más conocidos de la historia". Lo bueno es que si hablabas con suficiente pasión de esas novelas, o de grupos de música heavy, siempre podías encontrar gente que se interesaba y llegaba a disfrutarlo también.  

5. ¿Tantas desgracias al mismo tiempo y a la misma persona?


En el colegio y en la universidad, como digo, vi mucho de lo que pasa en la serie. ¿Pero tanto? En mi caso no, pero sé de amigos que pasaron por cosas parecidas o que en su colegio pasaron varias de las cosas graves que vemos en la producción de Netflix. Quizás 13 Reasons Why sea un relato exagerado de cómo todo lo malo confluye en una persona… pero ¿tan improbable es? No nos solidarizamos porque estas cosas siempre les pasan a los demás.

Hasta que te pasan.

Especialmente doloroso ha sido ver que uno de los secundarios, uno de los que caía bien, muere en un accidente de tráfico. Yo, nosotros, mis amigos, pasamos por lo mismo. Perdí a un buen amigo en el 2008 en un accidente de tráfico, algo que aún me entristece en cuanto pienso en ello. Así que sí, algo extremo puede pasar en cualquier instituto. Por cierto, ¿Sabéis qué hicieron los populares del colegio tras el funeral? Irse a beber juntos y brindar por él y su memoria… pero sin avisar a todos, de una manera exclusiva, apartando a los que a ellos les caían mal, es decir todos menos ellos. 

6. No soy chica y no puedo saber lo que es esa lucha día a día


Soy blanco, hombre, heterosexual, no estoy gordo, no llevo gafas y no tengo ninguna minusvalía. Mi vida ha sido, y es, un paseo fácil. La sociedad está pensada para que la gente como yo no tenga problemas, y así ha sido. No puedo ni imaginar lo que es lidiar con el acoso sexual prácticamente todas las semanas. La serie, por suerte, aunque normaliza la homosexualidad o ser de otra raza –cosa acertada-, pone de relieve que si eres chica y vas al instituto vas a sufrir acoso. Es así. ¿Y no es necesario el feminismo hoy en día?

7.Aprender a estar sólo antes que con malas compañías


Algo que me mola del prota -y no de la prota- es que no tiene problema con estar sólo o no tener reconocimiento social. Todos caemos o hemos caído en eso, pero creedme: no hay que mortificar el estar solo. O, simplemente, con unos pocos amigos basta. En la serie, como en mis tiempos adolescentes, parecía que si no eras un tipo superpopular eras un marginado... pero sólo a sus ojos. Creerte eso es caer en un juego absurdo. Hay personas que no saben estar solas porque necesitan reconocimiento todo el rato.

Si tu grupo de amigos está lleno de gentuza es mejor que no vayas con ellos. Es difícil sí, cuesta y no es agradable, pero todos conocemos a alguien que lo ha hecho. Si eres selectivo desde el principio no necesitas pasar por eso.

8. De padres maleducados hijos maleducados


Pues eso, muchos repiten lo que ven en casa. 


9. ¿Los pasotas, frikis y menos populares somos responsables también?


Sí.

Si algo deja claro esta serie es que, por acción o por omisión, al final algo de responsabilidad tienes. Además, si no actúas a tiempo se puede volver contra ti. No hace falta citar al manido poema de Martin Niemöller, se ve en la serie. 

Evidentemente todo esto es más fácil de decir que de hacer. Con el tiempo, lo que más me molesta de los puntos 3 y 2 es que yo no hice nada. Lo dejé pasar. Por no meterme en líos y eso. Ahora resulta que Finlandia presume de la mejor educación del mundo en general y también en materia de bullying, porque implican a todos los alumnos. Si ves algo chungo hay que decirlo.

10. Si una serie se pone de moda los puristas dicen que es una mierda


Esto pasa siempre. La serie lo peta, cual Stranger Things, y rápidamente salen muchos puristas diciendo que no es para tanto. Y sí, son siempre los mismos independientemente del tema. Sí, eso da visitas, te pone en el mapa, pero no te libra de quedar como un gafapasta y un pedante.

¿Lenta? Quizá ¿Se podría haber contado en 7 episodios? También. ¿Exagerada? A lo mejor. ¿Lleno de tópicos de San Valentin, Halloween, equipos de fútbol y taquillas en el instituto americano? Sí. Pero creo que el guión es bueno, los cambios de momentos temporales están llevados muy bien, el cambio de luz del pasado al presente, la progresión de que cada capítulo es más turbio que el anterior, que todos parecen majos al principio, ver que todos son responsables por acción u omisión y, sobre todo: genera debate y no deja indiferente. Si eso no es cine yo no sé qué lo es.


11. Relativizar los problemas y hablar las cosas incluso con los que te caen mal


Algo que se ve en la serie es que dos personas que se llevan mal son capaces de ponerse de acuerdo. O incluso padres e hijos hablando de temas problemáticos. Eso me ha gustado y creo que es necesario para saber superar las cosas.

El hecho de tener nuevas perspectivas te ayuda a superar los problemas. Por suerte mis padres, de alguna manera -no sabría decir cómo porque tampoco es que hablase de cosas muy profundas con ellos entonces-, me hicieron ver que si no tenía pareja el día de San Valentin no pasaba absolutamente nada, que si no tenía pareja cualquier día daba lo mismo, que no me tenía que sentir mal por no salir todos los viernes de juerga, que si no pensaba como la mayoría era incluso bueno. No sé, igual es que ser hijo de profes ayuda, pero en la serie he visto problemas que en realidad no lo son.

¿No es gracioso ver como todos en la serie, buenos, malos y regulares, dicen que el Instituto es una mierda?

12. Lo de sobrevivir al instituto es una tontería (y un tópico de peli)


Así es. Si sabes juntarte con la gente adecuada (incluso fuera de clase, sin relación con tu instituto) pueden ser años MARAVILLOSOS. ¿Ir a clase para estar con amigos y estar aprendiendo? Eso es la mejor vida. Pocas responsabilidades, mucho futuro por delante y tener tiempo para empaparte de todo lo que te gusta. Si te fijas en las tonterías, en los tópicos, o le das demasiada importancia a la gente estúpida, tendrás algunos días malos pero poco más.

13. Saber perdonar

En la serie se ven cosas imperdonables. Eso está claro. Si la has visto sabes de qué hablo. Pero vayamos a los asuntos menores, no al acoso y las violaciones. En la adolescencia no hacer tonterías es algo raro. ¿Debemos escudarnos en ser jóvenes para permitirnos cualquier cosa? No. Pero hay gente que cambia, que asume que hizo cosas mal, que se separa de malas influencias o, incluso, que pide perdón y actúa en consecuencia. 

miércoles, 12 de abril de 2017

Sobre la genialidad y otras virtudes

No soy un buen músico. Y no me cuesta nada admitirlo. Soy melómano sí, pero no estoy bendecido por Apolo u Orfeo, depende con qué panteón y qué dios de la música te quieras quedar. Me da rabia pero esa es la verdad y eso no quita que puedan hacer buen producto musical. 

Me explico. Para mí, entre los amantes de la música, se cuatro tipos de persona:

1. El bendecido por Tao. El que tiene un oído absoluto, puede sacar las canciones sin más y ningún instrumento esconde secretos al cabo de unos días o incluso unas horas. Lleva el ritmo en la sangre, percibe fallos donde nadie más los ve, en un concierto está absorto viendo a los músicos y cuando le dejas con un instrumento no se pone a tocarlo para fardar sino para ponerse en "modo autista on" y disfrutar de la música. 

2. El cultureta. El que le interesa la música desde el punto de vista de lo que aporta a una sociedad, las influencias de cada grupo, la evolución y progresión de las bandas y en general está atento a las novedades. 

3. El trabajador constante. Sabe que dominar un instrumento es un camino largo y, cual arte marcial, cada día practica un poquito. Cada error atesorado le lleva a progresar y mejorar. Al cabo de los años tocará decentemente un instrumento. 

4. El que reúne los puntos 1, 2 y 3. Y así te salen grupos como Walk Of The Earth, Red Hot Chilipeppers, Volbeat, Queen, Boston, todo lo que ha hecho Mark Knopfler solo y con los Dire Straits...

Digamos que yo -porque sí, es mi blog y hablo de mí-, estoy entre el punto 2 y 3. Aprender una canción me lleva horas, salirme de un ritmo 3/4 o 4/4 me lleva horas, hacer un solo de guitarra medianamente rápido me lleva días y por eso es una faceta de la guitarra que, aunque admiro, tengo prácticamente abandonada. Pero soy cabezota. Mucho. Soy de esas personas que acaba consiguiendo lo que se propone, aunque le lleva años. Y la música tiene también mucho de esto. De obsesión, insistencia y no rendirse. Y, sobre todo, de conocerse a sí mismo y saber dónde está tu puto fuerte. 

Pongamos por ejemplo a Bob Rock, el productor de música. No sabe tocar ni un sólo acorde de la guitarra, no se sabe las notas... y en su haber tiene discos producidos que han vendido millones de copias. El Black Album de Metallica (16 millones de copias), New Jersey de Bon Jovi, y muchos grupo The Cult, The Offspring, DragonForce... y sólo a base de sentarse, escuchar los discos de sus clientes y pensar qué es lo que pueden aportar. Luego, cuando le presentan las demos dice "aquí quita esto, aquí repite esto y aquí mejor sube de tono". Y, repito, sin saber absolutamente nada de teoría musical. ¿Es músico como tal? No lo sé, pero ha aportado mucho al mundo de la música. 

Quizás yo sea un poco así. Escucho de todo y dentro del rock y metal estoy muy al tanto de todo. Eso hace que acabe sacando buenos temas, por influencia de todo, pero no por genialidad. 

¿y por qué cuento esto? Porque he sacado un cover folk metalero que creo que me ha quedado GENIAL. Pero el solo de guitarra, que a un guitarrista medio le lleva unas horas, a mí me ha llevado días. El resultado final, para estar grabado en casa, es muy molón pero joder... ¡Qué de horas lleva! Menos mal que soy cabezota. 


martes, 28 de marzo de 2017

Sueños rarunos: payasos nazis

Dos sueños más a la lista:

1.

Veía el programa de Los Payasos de la Tele con los clásicos Gabi, Fofó y Miliki. Pero con un cambio: en vez de ir vestidos de payasos iban ataviados como nazis. Y, en vez de su clásico "¿Cómo estás ustedes?" preguntaban "¿Cómo estás los descendientes de los nazis?" y el público, que eran niños disfrazados de Hitler contestaba "Bieeeeen".


2.

Soñé que me castraban.



viernes, 24 de marzo de 2017

Sueños raros: la tortura como método de aprendizaje de piano

Nueva edición de sueños locos. 

Sueño 1:

Estaba en mi casa con mi profe de piano, una adorable y paciente chica a la que cuesta imaginar enfadada. Y, por eso, sin atisbo de rabia o cabreo, cuando daba mal algunas de las teclas durante la clase, me forzaba a introducir mi cabeza dentro de un cubo de agua hasta que no aguantaba más. Guantánamo style. 

Lo peor no era este sistema de aprendizaje, ni siquiera que me ahogase a menudo -el piano me está costando mucho y fallo a menudo-... lo peor era que me parecía normal. Por algún motivo, durante el sueño, ser torturado cuando cometía un error me parecía evidente. No lo pasaba mal, tampoco es que fuese divertido, es que ser ahogado y luchar por respirar me parecía un sistema adecuado para progresar musicalmente. 

¿Qué significa esto? Nada. Me gusta poner en jaque a los interpretadores oníricos. 


Sueño dos:

Ayer soñé que una mantis religiosa gigante de dibujos animados atacaba mi casa. True story. 

jueves, 9 de febrero de 2017

100 cosas que hacer antes de morir

He decidido hacer mi lista. Si no llego a 100 no significa que mi vida sea no merezca la pena, pero son cosas que sí quiero experimentar.

1. Visitar todos los países del mundo. Como esto es complicado quiero, al menos, pisar los 7 continentes.
2. Ver a mis bandas favoritas en directo, especialmente a los Blind Guardian.
3. Escribir una novela histórica, otra de fantasía y otra de ciencia ficción. Sobra decir que me gustaría que tuviesen un mínimo de calidad.
4. No tengo claro si quiero ser padre… pero se supongo que eso te cambia. Pongamos que sí.
5. Dar clase en la universidad.
6. Tocar en directo con un grupo del cual yo forme parte y con un número de público decente. No para cuatro amigos.
7. Plantar un árbol y verlo crecer.
8. Ser bilingüe en inglés, dominar perfectamente el francés -que para algo es mi lengua materna-, y otro idioma. A ser posible el alemán.
9. Crear mi propia empresa.
10. Aprender a tocar la guitarra y el teclado.
11. Doctorarme.
12. Hacerme un tatuaje. Y un pendiente.
13. Teñirme el pelo de rojo o negro. Y hacerme rastas. También raparme el pelo al 0.
14. Tener un vídeo en youtube con más de 1 millón de reproducciones.
15. Ver auroras boreales.
16. Sacar un disco de heavy. Por lo menos uno.
17. Estudiar Periodismo, Derecho, Comunicación Audiovisual, Políticas, Historia, Antropología, Filosofía y al menos una carrera de ciencias.  Informática sería muy útil pero me gustaría mucho biología o geología.
18. Conocer un gran amor y un gran desamor. De ambos se aprende.
19. Dormir al raso en el campo.
20. Hacer un reportaje importante y que tenga repercusión.
21. Salvar la vida a alguien.
22. Tener una mascota y darle la mejor vida que pueda tener. A ser posible un perro o un gato y sentir realmente que es parte de mi familia y que él, o ella, me vea como parte de su manada.
23. Vivir fuera de mi ciudad natal.
24. Andar durante días. Disfrutar del camino.
25. Ser cinturón negro de algún arte marcial.
26. Hollar una cima. Un 3000 es mi meta actual. Y es mucho.
27. Aprender a hacer surf (también vale windsurfing) y a montar en patinete.
28. Saber hacer malabares con 3 naranjas.
29. Hacer voluntariado en un país desfavorecido.
30. Navegar durante varios días seguidos sin ver tierra en el horizonte.
31. Tener mi propia casa. A mi manera. A ser posible con mi propia huerta.
32. Ir a un partido de la selección nacional de rugby de Nueva Zelanda.
33. Visitar la tumba de alguien al que admiro. A ser posible la de Tolkien.
34. Ganar una competición.
35. Pasear o nadar entre animales salvajes. Me vale un safari conmigo en una jaula y molestando lo menos posible. Me fliparía que fuese entre elefantes.
36. Montar en globo (aunque un zepelín molaría infinito más)
37. Saltar en paracaídas. También vale parapente. (Tengo vértigo. Me da mucho miedo y no creo que lo haga).
38. Hacer cosas de mayores.
39. Hacer buceo y ver peces.
40. Gritar en un bar “la siguiente ronda la pago yo”. A ser posible en un pub irlandés. Y si después hay una palea como en las películas genial.
41. Correr en una maratón.
42. Salir en una película. A ser posible de Hollywood.
43. Cruzar EEUU en una caravana.
44. Donar sangre.
45. Ver un eclipse.
46. Montar en un trineo tirado por huskies.
47. Dormir en un iglú.
48. Montar a caballo… por la playa.
49. Escribir mi propia biografía. O que lo haga un biógrafo por mí. También me vale.
50. Esquiar. Y disfrutar de ello con unas vistas maravillosas.
51. Ver las 7 maravillas. Las antigüas -es decir la Gran Pirámide, que es la única que queda- y las nuevas.
52. Dar un discurso motivacional a un público que realmente esté interesado en escucharme.
53. Leer muchísimo.
54. Flotar en gravedad 0.
55. Aprender a cantar bien.
56. Ir solo al cine y a un concierto.
57. Perdonar a alguien que he odiado.
58. Aprender primeros auxilios o sacarme el título de socorrista.
59. Vivir con un amigo/s.
60. Estar a punto de morir.
61. Ir al Wacken al menos una vez en la vida.
62. Sacarme la licencia de tiro con arco. Ser bueno en ello.
63. Celebrar el año nuevo chino en un China, ir al Oktober Fest en Alemania y celebrar St. Patricks day en Dublín.
64. Pasar una temporada en Australia o Nueva Zelanda.
65. Emborracharme. Difícil siendo abstemio, pero quizá algún día lo haga por curiosidad científica.
66. Viajar en un crucero.
67. Hacer al menos 20 fotografías realmente buenas.
68. Conocer gente de otras culturas. Al menos uno de cada continente y llegar a considerar a esas personas amigas mías.
69. Pasar la tarde en un spa.
70. Hacer una hoguera en la playa y pasar una agradable velada con música y comida.
71. Ver un amanecer precioso y un anochecer único.
72. Patinar sobre un lago congelado.
73. Tener una conversación profunda con un desconocido y tener una lección de vida.
74. Casarse cambia la vida, dicen…
75. Disparar fuegos artificiales.
76. Tener varias colecciones al día de cosas que me gusten.
77. Inventar una app más o menos exitosa. O patentar algo.
78. Bañarme en una cascada y sentirme todo un explorador.
79. Ir a la ópera, al teatro y a un ballet.
80. Entrevistar a alguien famoso o relevante.
81. Encariñarte de un instrumento.
82. Visitar un país celta.
83. Dirigir una partida de rol.
84. Viciarme toda a una noche a una serie, saga de películas, libro, juego de mesa o videojuegos. Así hasta ver el amanecer.
85. Crear un juego de mesa.
86. Hacer un buen monólogo.
87. Aprender jugar al ajedrez.
88. Montar en canoa por el Amazonas y sentirme todo un aventurero.
89. Crear mi árbol genealógico por lo menos hasta mis tatarabuelos.
90. Ser mochilero o hacer un viaje en coche con amigos.
91. No dormir en dos días.
92. Que me entrevisten por algo relevante que he hecho.
93. Dormir en casa de un desconocido. O de alguien a quien acabo de conocer.
94. Bañarme desnudo en la playa.
95. Tener mi propia web y actualizarla.
96. Ganar dinero o vivir de algo que me encante.
97. Que me toque algo en un concurso.
98. Asistir a un espectáculo de magia y quedarme muy impresionado y preguntándome durante días cómo lo habrán hecho.
99. Hacer un regalo impresionante a mis padres para agradecerles todo lo que han  hecho por mí.
100. Tener por costumbre meditar. Dedicar un tiempo al día a saber relajarme y “apagar el cerebro”.

Extras:
101. Completar esta lista.
102. Hacer de este mundo un lugar mejor.

lunes, 6 de febrero de 2017

Sueños rarunos: mi hermano sabe que tengo un superpoder y se sacrifica ante los nazis


Esta semana he tenido dos sueños rarunos. 

Sueño 1:


Soñé que se me caían los dientes. 

Sueño 2:

Volvía a mi casa desde el metro cuando me rodeó un grupo de nazis mazados. Los típicos matones ultras. Querían pegarme y la verdad es que no sé por qué. Aunque son neonazis claro, no necesitan un motivo. Nervioso, asumí mi destino: ser apaleado por cinco nazis.


Entonces apareció mi hermano. Mi héroe. Mi salvador. Y dice lo siguiente:

- "Os propongo que en vez de que le peguéis una paliza a él me la deis a mí". 



Los nazis aceptaron y me obligaron a mirar como le daban patadas sin piedad. Cuando acabaron llamé a una ambulancia y, de camino al hospital, me confesó el motivo por el cual lo había hecho: él sabía que yo tenía un superpoder que sólo algunos tenemos en la familia. Según él, cuando me agredían, yo entraba en furia berseker y mataba a todo el mundo. Luego, claro, yo no recordaba nada. Los nazis, sin saberlo, habían sido salvados por el mismo al que querían matar. 

Jesucristo es mi hermano, supongo. 

martes, 31 de enero de 2017

Sueños rarunos: Albert Rivera es mi profe de mates y conocidos que se declaran en una playa punkie

Sueño 1:

Tenía que volver a cursar Segundo de Bachiller porque al parecer se había descubierto un error administrativo en mi curso. Así que ahí estaba de nuevo, en el colegio, con mis compañeros de clase. El caso es que mi profesor de matemáticas era Albert Rivera. Y el primer ejercicio que pone nada más entrar en clase es:

"Entro con mi coche en un parking de 30 plazas. ¿En cuál aparco? Sólo un numero es el correcto".

Claro, a mi me parecía un ejercicio bastante estúpido, y sobre todo poco matemático. Y se lo dije. Yo no fui alumno de cuestionar al profesor pero hoy, si dijese una tontería, algo injusto o pusiese un ejercicio absurdo, lo sería. Así que me quejé, cual niño repelente, y me echó de clase. Lo que más me molestó en el sueño fue las miradas complacientes de los lameculos que decían que ese ejercicio no era para tanto. Y me fui, en patinete por cierto, un arte que no domino. Al cabo de un rato me cansé y saqué de mi bolsillo unas llave maestra de coches. Abrí el primer coche que vi y me fui. Cuando llegué al barrio me di cuenta que el coche que había robado era el de la madre de una amiga.

Sueño 2:

Estaba dando un concierto de punk en una playa con mi guitarra turquesa. No tengo una guitarra turquesa pero me sentía como de Blink182. En un momento del concierto, preso de la euforia, me tiré al agua y la guitarra dejó de sonar. Pero no me importó porque entonces pude ver un perfecto anochecer al fondo. Saqué mi móvil (al parecer es waterproof y siempre lo llevo en el bañador en mis sueños) y nadé hasta conseguir una buena perspectiva.


Tiré un par de fotos pero quería algo mejor así que volví a la playa, subí un montículo de arena y entonces me encontré con Jaime, un compañero de primaria que llevaré sin saber de él como 15 años. Pero me reconoció. Me presentó a su novia y se declaró. El público del concierto, que me había seguido hasta ahí, aplaudió con emoción. Algunos lloraron y todo. 

FIN.

martes, 10 de enero de 2017

Sueños raros: jedis-ninjas y la Reina Sofía con crueles pasatiempos

Hoy he soñado que podía asistir al fantástico ensayo de ópera de un grupo de jedis-ninja. Era un espectáculo impresionante hasta que apareció la Reina Sofía (¿Reina madre se diría ahora?) y exigió a toda la compañía jedi-nija de ópera que se arrollidasen ante ella.

Al cabo de una hora, hartos de perder el tiempo, un miembro de la compañía jedi-ninja, que ya le temblaban las piernas, por por puro hartazgo decide atacar a la reina para liberar a sus amigos de esa tortura. Es ejecutado, la reina se pira y, finalmente, pueden seguir con su ensayo.


PD: Un jedi-ninja viste en mi cabeza como el prota de Assassin's Creed, pero en negro y rojo. Y lleva sable láser, claro. Amarillo, por si tienes dudas.

Y sí. A raíz de eso he encontrado esta maravilla en youtube. EL FINAL TE SORPRENDERÁ:


lunes, 2 de enero de 2017

Propósitos de año nuevo. 12 meses. 12 causas.



1. Publicar mi novela una vez corregida (ya voy por el 4 repaso pero necesito un corrector profesional)
2. Comenzar a hacer la escaleta de la próxima novela. Tengo varias en mente por lo que he de apuntar muchas ideas y luego, centrarme en una y avanzar por lo menos en la estructura de la trama. Estar en la fase de antes de escribir.
3. Publicar mi disco de versiones. (¿Quizás para junio?).
4. Avanzar lo que pueda en mi disco de heavy. Necesito colaboraciones y pasta, pero va a buen ritmo.
5. Avanzar en mi tesis. Tengo que llegar por lo menos al 50%.
6. Recuperar aún más el francés.
7. Dejar de decir palabrotas (o recudir la cantidad, por lo menos en vídeos y twitter). 
8. Tras la baja: ponerme en forma de nuevo. Comer sano.
9. Aprender a tocar el piano. O mejorar lo que sé como para tener una base en la que sepa cómo ir aprendiendo.
10. Ser menos gruñón, quejarme menos y ser más paciente.
11. Viajar más. Siempre. He de conocer por lo menos 5 países nuevos.
12. No dejarme llevar tanto por “la oscuridad” en los momentos malos, que no han sido pocos este año. Siempre positivo. Hay que mentalizarse para pensar en lo bueno, para autocontagiarte de motivación.

domingo, 1 de enero de 2017

Frases de series: El Exorcista. Sobre la libertad de Dios.

"Dios no es como un Border Colly gigante que viene cuando chasqueas los dedos. Él hace lo que le da la gana".

Marcus, el exorcista.

Serie El Exorcista.