jueves, 17 de enero de 2013

Erasmus en Malmö (34): 4368 Km lejos de casa.

Aunque ya van quedando pocos días para la retirada definitiva he podido hacerme un hueco para hacer un último viaje. Una última experiencia. 

Los días ahora pasan muy rápido, queremos aprovecharlos al máximo y las despedidas son cada vez mas amargas. Pero eso no quita que no haya que aprovechar el tiempo. Así pues, durante 4 días he visitado la Laponia Sueca.

Ir al norte de Suecia, o del Mundo en general, es algo que lleva tiempo. Desde Malmö han sido 24 horas en tren. Parece mucho pero si vas con compañía no es para tanto. En este caso hemos ido Juri, Andrea, Dennis y yo. O sea, gente con la que ya he viajado en el pasado. El objetivo era ir Kiruna, bien entrado el Círculo Polar Ártico (que es como ir más allá del muro), y si había suerte disfrutar las auroras boreales. 

En el tren conocimos a unos estudiantes erasmus que estudian en Trolhom, al norte del todo en Noruega. Eran una francesa de Caen, una española de Pamplona, y un italiano de Roma. Con ellos compartimos un vagón entero durante una noche y una muy larga conversación.

Una vez en Kiruna nos aseguramos de tener un sitio donde dormir. Un hostal razonablemente barato, y con sauna, resultó ser un lugar muy agradable. Ahí planeamos lo que quedaba de viaje. Hay que destacar que se hace de noche a las 14 y que nunca se ve el sol del todo. Sólo la mitad, como si amaneciese todo el rato.

Por la noche fuimos a hacer Sleedge Dog. Yo no estaba muy convencido pero mis compañeros estaban muy ilusionados así que ahí fuimos. A -25 grados no es fácil equiparse bien para sobrevivir así que afortunadamente con el precio venía incluída ropa especial y un poco de comida. Tanta ropa te hace sentir como un astronauta, pero merece la pena. Al final del viaje me dolían los dedos y no sentía nada en la última falange. Si agitas los brazos la sangre llega de nuevo pero resulta ser bastante doloroso. 

Los trineos pueden ir hasta 40km por hora nos dijo el dueño. Así que la sensación de viento cortando la piel era bastante extrema. El caso es que lo disfruté como un enano. Pasamos por encima de un lago congelado e hicimos un parón para tomar algo en una cabaña. Compartimos anécdotas con un inglés afincado en Francia y una americana de Tenesse que se habían apuntado también a la actividad. 

Por la noche llegó una de las grandes decepciones del viaje: la aurora boreal más floja que puede existir. Durante todo el día todos nos habían dicho que justo, en un día como ese, había una posibilidad del 99% de verla genial. Cada 11 años la actividad solar es mayor de lo normal y justo coincide con este 2012 - 2013, la luna, en cuarto menguante no iluminaba demasiado, el día con menos nubes y más despejado que habían visto en semanas, y la época, justo en invierno, la más adecuada. Bien, pues no se percibió casi nada. Una pena porque íbamos muy ilusionados pero al fin y al cabo nunca se sabe cuando se va a poder disfrutar o no de esta experiencia, aunque todo pinte genial. El caso es que el viaje aún así ha sido una pasada.

En Kiruna hemos podido conocer a dos chicas de Bilbao, dos australianas y unos alemanes. Todos con el mismo objetivo y bueno, con la misma decepción. Es lo que hay me temo.

Y ahora, de vuelta a casa, pasaré por Lulea, una de las ciudades universitarias de Suecia. Y también visitaré Uppsala que al fin y al cabo tengo tiempo. Digo esto porque esta entrada la estoy escribiendo desde un tren camino a casa.

domingo, 6 de enero de 2013

Erasmus en Malmö (33): Los Malmö Redhawks.

Ayer fui por primera vez a un estadio deportivo para ver... deporte. Normalmente he ido para conciertos pero se ha dado el caso de que ayer jugaban los Malmö Redhawks. ¿Y quiénes son esos? Pues el equipo local de Hockey sobre hielo. Mi equipo favorito de ahora en adelante de este deporte. (¿Tenemos este deporte en España?).

El caso es que el partido fue muy activo, a veces violento, rápido y encima ganaron los Redhawks así que... muy divertido todo. No sé si fue un buen partido, si ganar 4 a 1 (con remontada) es algo especial pero lo importante es que yo lo disfruté. No sé si volveré a ir en lo que queda de mes pero me gustaría repetir.

martes, 25 de diciembre de 2012

Erasmus en Suecia (32): Vuelve a casa por Navidad... tarde y sin maletas

Bueno. Antes de acabar definitivamente con esta etapa de mi vida el 31 de enero he vuelto a casa por Navidad. Como el turrón. Pero no sin dificultades.

Me he despedido de Alex, mi buen amigo americano. Ha sido triste pero me alegro de haber coincidido con él en estos meses y en un lugar como Malmö. 

Por otra parte debido a un temporal en Copenhague mi vuelo a Frankfurt llegó con dos horas de retraso y perdí la conexión. La compañía aérea me dio una habitación para pasar la noche con cena y desayuno gratis. Bien por Lufthansa pero que poca gracia llegar un día más tarde. Al día siguiente, a las 9, me presenté con Guillermo, un estudiante Eramsus en Dinamarca del que me hice amigo reclamando en el aeropuerto, para coger el próximo avión al que nos habían asignado. Resulta que sólo entraríamos en caso de que alguien llegase tarde. Afortunadamente (o desgraciadamente pero no para mí) dos personas llegaron tarde y pudimos entrar. Una vez en Madrid, a las 12 de la mañana, llegó la sorpresa final: me han perdido la maleta. Sí, otra vez.

En fin, estoy en casa por poco más de una semana. Eso es lo importante. Se hace raro el cambio de situación, se echa de menos a la gente... pero aún tengo un mes más que disfrutar y bueno, no me puedo quejar de ver a la gente de siempre en Madrid porque se echaba mucho de menos también.

martes, 18 de diciembre de 2012

Erasmus en Suecia (31): Primeras despedidas.

Ayer se fue Martin. Sus clases acababan antes que nadie y ha vuelto a Suiza. Ha sido duro, triste y emotivo. Me alegro de haberle conocido. No puedo olvidar que a él le conocí el primero de todos en la estación de tren un lejano 14 de Agosto. Hicimos todo el papeleo juntos y todo lo normal al principio cuando estás perdidísimo: comprar el móvil, mirar el precio de las bicis... 

La verdad es que le voy a echar muchísimo de menos. Este Erasmus es muy de crear comunidad, de convivir... ya sea por el frío o porque todos vivimos en el mismo edificio pero ha sido mucho tiempo juntos y claro.. se hace piña. Pero lo bueno y lo bonito es que he tenido la suerte de conocer a gente como él. O como Sofía, la griega que me arregló el ordenador... también ha sido duro despedirse. Y también de Debby que en un par de días se va a casa en Hong Kong.

Pero Martin tenía un sueño antes de irse. Y lo ha cumplido. Ya que su bici era un truño decidió que el último día la lanzaría desde el piso 9 de la residencia. Así fue. Ahora hay una "cicatriz" en el suelo que indica que que pudo llevar a cabo un último acto bandálico a modo de ceremonia de despedida.

Por otra parte también me he despedido hasta enero de Lucille, la francesa, y Marta, la polaca. 

Como cosas interesantes esta semana Alex y yo hemos intentado ir a cazar conejos. (Al rededor de la residencia hay muchos). Es imposible sin un arma de fuego adecuada. Son muy rápidos y esquivos.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Erasmus en Suecia (28): Gotland.

Me salté el número 28 así que lo pongo ahora.

Durante dos días hemos visitado Kalmar y Gotland. La compañía, de nuevo, han sido Dennis y Alex.

Kalmar se ve rápido, es pequeño y de interesante, desde mi punto de vista, sólo tiene la fortaleza y la catedral. Pero la fortaleza es una pasada. Es quizás más interesante verla cuando está de nieve hasta arriba y las aguas que llegan a la costa están totalmente congeladas. Responde al estilo de todas las fortalezas que he visitado hasta el momento por aquí: algo así como unas murallas con forma de estrella. 

Gotland es la isla situada al este de Suecia. Es históricamente la tierra natal de los godos y tiene una gran cantidad de restos medievales y vikingos. Visby, la capital, es una ciudad medieval con una gran muralla y muchísimas rocas con runas talladas (de las cuales pudimos ver muchas fotos en otros museos). Pero lo más interesante fue nuestra excursión a Farö. Una pequeña isla patrimonio de la humanidad situada en el norte. Ahí hay un parque natural con unos restos de roca caliza con formas muy curiosas. Nos costó llegar 2 horas. Una en coche y otra andando en la nieve. No había hecho algo así nunca. La nieve llegaba hasta las rodillas como mínimo por lo que al final del día estábamos totalmente calados. Lo bueno es que de camino, como hacía tanto frío, nuestra ropa no estaba humeda... estaba totalmente congelada y por lo tanto no goteaba. El sitio, desde luego, merece la pena.

Esa noche dormimos en un hostal que es una vieja prisión rehabilitada. El dependiente, un sueco muuy majo, nos contó la historia del edificio y los alrededores. 

De vuelta a casa, a la hora de coger el ferry, decidimos esconder a Alex en el maletero y bueno... nos ahorramos pagar una entrada. No estoy muy orgulloso de esto pero es que estamos hablando de 60 euros. 

También destacar que en media hora que teníamos libre nos fuimos con el coche a un descampado lleno de nieve y comenzados a hacer derrapes. Muy divertido.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Erasmus en Suecia (30): Sleding.

Está nevando mucho y muy fuerte. Muchos días hace mucho viento y usar la bici es más complicado de lo que tenía previsto. Suerte que de vez en cuando puedo seguir usando mi billete de Interrail.

Esta semana hemos hecho dos cosas interesantes: Sleeding y una cena a modo de restaurante en el ascensor de la residencia.

Lo primero fue bastante divertido. Nunca había hecho algo así y la verdad es que pese al mal tiempo mereció la pena salir de casa y revolcarse en la nieve un poco. El sleding consiste básicamente en lanzarse en una tabla colina abajo. Al estar todo nevado puedes ir realmente rápido y atropellar gente. Merece la pena.

Lo segundo... bueno, es una estupidez. Pero la cara de sorpresa que pone la gente cuando coge el ascensor es muy divertida. Ocho personas bien vestidas cenando en un ascensor con música de ambiente, velas, platos bien preparados y luego una postfiesta con guitarras es un plan bastante original.