miércoles, 13 de febrero de 2013

Erasmus en Suecia (36): Comienzan los vídeos.

Tras esta gran experiencia sólo me queda montar y editar "el documental" de lo que es una experiencia Erasmus en el norte de Europa. Serán muchos vídeos, irá por partes, será lento... pero aún así espero que lo disfrutéis. 



Aquí el enlace en el que resumí esta aventura:

viernes, 1 de febrero de 2013

Erasmus en Malmö (35): En casa.

Bueno. Esto se ha terminado. Los últimos días han sido muy intensos ya que todos sabíamos que se estaba acabando.

Ahora mismo tengo una sensación de bajón brutal. Es el sabor amargo de las despedidas... pero es porque me lo he pasado estupendamente y he forjado amistades increíbles. Ha sido muy bonito, intenso y especial... ahora toca volver a la realidad y despertar de un buen sueño. Sé que tengo amigos en EEUU, Suiza, Australia, República Checa, Polonia, Alemania, Francia, Italia y Turquía. Voy a tener que trabajar duro para conservar esas amistades pero merece la pena.

Supongo que antes o después me pondré con la edición de los vídeos.

jueves, 17 de enero de 2013

Erasmus en Malmö (34): 4368 Km lejos de casa.

Aunque ya van quedando pocos días para la retirada definitiva he podido hacerme un hueco para hacer un último viaje. Una última experiencia. 

Los días ahora pasan muy rápido, queremos aprovecharlos al máximo y las despedidas son cada vez mas amargas. Pero eso no quita que no haya que aprovechar el tiempo. Así pues, durante 4 días he visitado la Laponia Sueca.

Ir al norte de Suecia, o del Mundo en general, es algo que lleva tiempo. Desde Malmö han sido 24 horas en tren. Parece mucho pero si vas con compañía no es para tanto. En este caso hemos ido Juri, Andrea, Dennis y yo. O sea, gente con la que ya he viajado en el pasado. El objetivo era ir Kiruna, bien entrado el Círculo Polar Ártico (que es como ir más allá del muro), y si había suerte disfrutar las auroras boreales. 

En el tren conocimos a unos estudiantes erasmus que estudian en Trolhom, al norte del todo en Noruega. Eran una francesa de Caen, una española de Pamplona, y un italiano de Roma. Con ellos compartimos un vagón entero durante una noche y una muy larga conversación.

Una vez en Kiruna nos aseguramos de tener un sitio donde dormir. Un hostal razonablemente barato, y con sauna, resultó ser un lugar muy agradable. Ahí planeamos lo que quedaba de viaje. Hay que destacar que se hace de noche a las 14 y que nunca se ve el sol del todo. Sólo la mitad, como si amaneciese todo el rato.

Por la noche fuimos a hacer Sleedge Dog. Yo no estaba muy convencido pero mis compañeros estaban muy ilusionados así que ahí fuimos. A -25 grados no es fácil equiparse bien para sobrevivir así que afortunadamente con el precio venía incluída ropa especial y un poco de comida. Tanta ropa te hace sentir como un astronauta, pero merece la pena. Al final del viaje me dolían los dedos y no sentía nada en la última falange. Si agitas los brazos la sangre llega de nuevo pero resulta ser bastante doloroso. 

Los trineos pueden ir hasta 40km por hora nos dijo el dueño. Así que la sensación de viento cortando la piel era bastante extrema. El caso es que lo disfruté como un enano. Pasamos por encima de un lago congelado e hicimos un parón para tomar algo en una cabaña. Compartimos anécdotas con un inglés afincado en Francia y una americana de Tenesse que se habían apuntado también a la actividad. 

Por la noche llegó una de las grandes decepciones del viaje: la aurora boreal más floja que puede existir. Durante todo el día todos nos habían dicho que justo, en un día como ese, había una posibilidad del 99% de verla genial. Cada 11 años la actividad solar es mayor de lo normal y justo coincide con este 2012 - 2013, la luna, en cuarto menguante no iluminaba demasiado, el día con menos nubes y más despejado que habían visto en semanas, y la época, justo en invierno, la más adecuada. Bien, pues no se percibió casi nada. Una pena porque íbamos muy ilusionados pero al fin y al cabo nunca se sabe cuando se va a poder disfrutar o no de esta experiencia, aunque todo pinte genial. El caso es que el viaje aún así ha sido una pasada.

En Kiruna hemos podido conocer a dos chicas de Bilbao, dos australianas y unos alemanes. Todos con el mismo objetivo y bueno, con la misma decepción. Es lo que hay me temo.

Y ahora, de vuelta a casa, pasaré por Lulea, una de las ciudades universitarias de Suecia. Y también visitaré Uppsala que al fin y al cabo tengo tiempo. Digo esto porque esta entrada la estoy escribiendo desde un tren camino a casa.

domingo, 6 de enero de 2013

Erasmus en Malmö (33): Los Malmö Redhawks.

Ayer fui por primera vez a un estadio deportivo para ver... deporte. Normalmente he ido para conciertos pero se ha dado el caso de que ayer jugaban los Malmö Redhawks. ¿Y quiénes son esos? Pues el equipo local de Hockey sobre hielo. Mi equipo favorito de ahora en adelante de este deporte. (¿Tenemos este deporte en España?).

El caso es que el partido fue muy activo, a veces violento, rápido y encima ganaron los Redhawks así que... muy divertido todo. No sé si fue un buen partido, si ganar 4 a 1 (con remontada) es algo especial pero lo importante es que yo lo disfruté. No sé si volveré a ir en lo que queda de mes pero me gustaría repetir.

martes, 25 de diciembre de 2012

Erasmus en Suecia (32): Vuelve a casa por Navidad... tarde y sin maletas

Bueno. Antes de acabar definitivamente con esta etapa de mi vida el 31 de enero he vuelto a casa por Navidad. Como el turrón. Pero no sin dificultades.

Me he despedido de Alex, mi buen amigo americano. Ha sido triste pero me alegro de haber coincidido con él en estos meses y en un lugar como Malmö. 

Por otra parte debido a un temporal en Copenhague mi vuelo a Frankfurt llegó con dos horas de retraso y perdí la conexión. La compañía aérea me dio una habitación para pasar la noche con cena y desayuno gratis. Bien por Lufthansa pero que poca gracia llegar un día más tarde. Al día siguiente, a las 9, me presenté con Guillermo, un estudiante Eramsus en Dinamarca del que me hice amigo reclamando en el aeropuerto, para coger el próximo avión al que nos habían asignado. Resulta que sólo entraríamos en caso de que alguien llegase tarde. Afortunadamente (o desgraciadamente pero no para mí) dos personas llegaron tarde y pudimos entrar. Una vez en Madrid, a las 12 de la mañana, llegó la sorpresa final: me han perdido la maleta. Sí, otra vez.

En fin, estoy en casa por poco más de una semana. Eso es lo importante. Se hace raro el cambio de situación, se echa de menos a la gente... pero aún tengo un mes más que disfrutar y bueno, no me puedo quejar de ver a la gente de siempre en Madrid porque se echaba mucho de menos también.